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Tribuna
Bit Nº 13 |
OPINIÓ: UN PRECEDENTE PELIGROSO, UNA SENTENCIA INGENUA |
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S U
M A R I O:
OPINIÓ: EDITORIAL:
ACTUALITAT: AS/400: ENTREVISTA: WEB-SITE
ZAPPING Per a les primeres edicions Tribuna Bit es una
publicación Redacció: Disseny: Impressió: Dipòsit legal: B-16552-99 |
Por Luís Fisas, de Verbatim Country Manager (España y Portugal)
En países como Grecia, el Reino Unido, Alemania o Italia no se paga ninguna tasa, o bien ésta es insignificante. En España, su aplicación supondrá, según la Asimelec (Asociación Multisectorial de Empresas Españolas de Electrónica y Comunicaciones) que el precio de los CD-R aumente un 50%. Así, los usuarios de este tipo de soportes se verían forzados a comprarlos fuera de nuestras fronteras. La interpretación del artículo 25 de la Ley de la Propiedad Intelectual es totalmente subjetiva ya que no distingue entre CD-R Audio, que ya paga canon, y CD-R Data. El Ministerio de Cultura es quien tiene que elaborar ahora un nuevo borrador en el que todos estos puntos no queden sujetos a posibles interpretaciones erróneas; pero mientras no exista legislación alguna al respecto, no se puede aplicar una Ley que no corresponde. La situación es tan demencial como que lo siguiente será cobrar un canon o tasa sobre las hojas de papel en blanco por si acaso hacemos fotocopias. Un argumento muy utilizado por la SGAE (una de las 7 entidades de gestión de derechos de autor de este país) es que hay que compensar a los autores por la piratería. ¿Pero que tendrá que ver la velocidad con el tocino? ¿No argumentan que el canon es por copia privada? Porque si es por piratería no hay canon que valga, sólo vale la Guardia Civil. La aplicación de este canon puede sentar un precedente muy peligroso. Lo siguiente será intentar cobrar a los fabricantes de ordenadores porque en el disco duro los usuarios almacenan música; a los de módems porque a través de ellos se bajan canciones de Internet. También podría pedirse un canon por las libretas en blanco, ya que el comprador puede hacer mal uso de ellas apuntando la letra de canciones; a las escuelas de informática por infundir a sus alumnos conocimientos que pueden ser mal utilizados; o a los fabricantes de teléfonos móviles que permiten escuchar música en formato MP3. A este paso, tendremos que pagar por el aire que respiramos, por si las moscas. |